Jorge Valentin

Muchos clientes no lo saben, pero pagar el seguro de coche con tarjeta puede traer problemas cuando más necesitas ayuda. En este artículo te explico, de forma clara, qué puede pasar y cómo evitar sustos.

Cuando pagas un seguro con tarjeta no estás creando un contrato de renovación automática como ocurre con la domiciliación bancaria.

¿El resultado?

El banco puede rechazar el pago, bloquearlo, pedir verificación… y tú ni te enteras.

Y si el recibo no se cobra, el seguro no entra en vigor o se queda sin cobertura aunque tú pienses que está todo pagado.

Muchos clientes llegan a la oficina con siniestros que no pueden tramitar, y el origen del problema suele ser este: pagaron con tarjeta sin saber las consecuencias.

¿Mi recomendación como profesional?

Siempre paga tus seguros por domiciliación bancaria. Es más seguro, más limpio y te evita dolores de cabeza.

Si quieres que revisemos tu póliza y te diga si estás pagando bien y si tienes la cobertura correcta, escríbeme por WhatsApp. Te lo miro gratis y sin compromiso.